Max y Lulen son dos personas trans detenidas en la cárcel de Bouwer en Córdoba, desde febrero de
2025, luego de un enfrentamiento con el padre transodiante y violento de Lulen. Desde entonces
sus amistades, diferentes organizaciones y personas cercanas, hemos llevado adelante diversas
acciones para acompañarlos y contenerlos afectiva y económicamente.
En agosto de 2026 fueron condenados a 12 años y seis meses de prisión en un juicio marcado por
la discriminación y la violencia hacia sus identidades y su recorrido de vida. Denunciamos que
esta condena es completamente arbitraria y desproporcionada.